Terreno en una de las pocas zonas vírgenes de la península de Samaná. Al terreno se llega por la carretera Samaná-Las Galeras y luego por un camino sin asfalto. El área total del terreno a ofrecer es variable según la necesidad de 100,000 a 600,000 metros cuadrados colindantes o más. Bordeando la playa es prácticamente plano, con gramales y cocoteros. Teniendo un frente de playa de aprox. 500 metros con arena blanca y aguas cristalinas, sembrado de cocotales y gramales. La otra parte del terreno es con pendientes suaves, presentando en sus partes altas varias zonas planimétricas con árboles endémicos, frutales y de sombra. Desde gran parte del terreno hay una preciosa vista al mar.